jueves, 19 de mayo de 2011

CONDICIONES QUE FAVORECEN EL APRENDIZAJE

Condiciones que favorecen los aprendizajes significativos

Por: ROLANDO CRUZ GARCÍA

Cabe recordar que en el artículo anterior revisamos la primera condición para lograr significancia en los aprendizajes: que la persona que va a aprender se involucre sensorial, emocional e intelectualmente en actividades orientadas hacia los saberes que desea poseer.

La segunda condición se deriva de tomar al que aprende como el centro de atención; a partir de las necesidades y los problemas reales de quienes van a aprender. Esto actúa como un factor motivacional de primera importancia, recordando que, desde la perspectiva de Carl Rogers, la motivación es básica en tanto apunta a la realización de sí mismo.

Las necesidades podemos entenderlas tanto en el sentido de carencias que hay que satisfacer, como en el sentido de potencialidades a desarrollar (aprender a pensar, por ejemplo) o bien, de aprendizajes que van a ayudar a sentirse mejor, a satisfacer la curiosidad, a resolver con éxito situaciones concretas de vida y de trabajo cotidiano; saber expresar sentimientos, descubrir cosas, saber cómo hacerle, realizar con rapidez y eficiencia operaciones, etc.

Al señalar problemas o situaciones reales, se tiene la posibilidad de percibirlos como importantes por el aprendiz y de conectarse afectivamente con su necesidad o deseo de aprender; además de relacionarse con el objetivo educativo de aprender a vivir.

La tercera condición se refiere a crear un ambiente estimulante y seguro para explorar, buscar, probar, ensayar y reforzar el proceso de aprendizaje. Las condiciones del medio ambiente físico (decoración, objetos, colores, sonidos, sabores, temperatura, etc.) influyen en nuestras necesidades y deseos de aprender. Hay ambientes que despiertan la curiosidad, llaman la atención, nos proponen preguntas y desafíos. Por otro lado, hay ambientes que son poco atractivos, aburridos y opacos, o bien tan saturados de información y estímulos visuales, que no invitan ni atraen hacia el aprender.

La seguridad se refiere al aspecto interpersonal en un ambiente determinado, se trata de que los estudiantes se sientan aceptados y respetados, que no sientan peligro o amenaza hacia su autoestima. Un ambiente de confianza, en el que se vale cometer errores sin ser ridiculizados, en donde no hay ironías ni juicios hirientes.

La cuarta condición es la existencia de recursos de aprendizajes adecuados y accesibles: libros, revistas, películas, periódicos, mapas, maquetas, diapositivas, aparatos (microscopios, calculadoras, computadoras, etc.) y toda una variedad de objetos necesarios para el aprendizaje.

La adecuación de los recursos dependerá de lo que se quiera aprender y de la experiencia previa y estilo de aprendizaje de los alumnos. Una de las grandes tareas del profesor es precisamente la de enriquecer el entorno con materiales adecuados a los estudiantes con los que trabaja.

La quinta condición es el tipo de relación existente entre el profesor y los estudiantes. Rogers, desde 1969 ha propuesto tres actitudes básicas para una relación promotora de los aprendizajes significativos. Ellas son: la congruencia, la aceptación y la comprensión empática. Estas actitudes implican que el maestro sea una persona auténtica, genuina, sin poses ni fachadas, sin máscaras ni apariencias. Una persona que valora a todos los estudiantes por el hecho de ser personas, que reconoce su derecho a pensar y a decidir por sí mismas, a tener sus propias convicciones y valores, a ser agente de su propio desarrollo personal.

La sexta condición se refiere al señalamiento de criterios compartidos para evaluar la calidad y precisión de los aprendizajes. Es importante que los estudiantes aprendan a evaluar sus aprendizajes, que sepan qué y cómo aprendieron, que identifiquen con claridad lo que han avanzado y si están utilizando adecuadamente sus nuevos conocimientos y habilidades.

Cuando las formas de evaluación ayudan a los estudiantes a descubrir por sí mismos sus aciertos y sus errores parecen impulsar más la asimilación personal de los aprendizajes y alentar a los estudiantes a realizar las acciones necesarias para mejorar y corregir errores.

La séptima condición para crear un ambiente/contexto propicio para los aprendizajes significativos es la existencia de reglas (límites) claras, firmes y consistentes, que establecen las consecuencias (sanciones) que ocurrirán para los estudiantes que no cumplen. Igual pueden incluir lo que esperan obtener (privilegios, permisos, etc.) si cumplen con lo señalado.

La finalidad de las reglas o límites es contribuir a crear un ambiente seguro y confiable, en el que los estudiantes sepan a qué atenerse en cuanto a comportamientos y resultados de aprendizaje se refiere. De esta manera, ellos pueden asumir la responsabilidad por lo que hagan o dejen de hacer.

Para establecer las reglas, hay que pensar en cuáles serán las necesarias, dadas las características de los estudiantes (su edad y etapa de desarrollo) y del trabajo a realizar, para así mismo, establecerlas.

Hay que aclarar también que no se trata de un sistema de premios y castigos donde el énfasis está puesto en las consecuencias. Es importante que tanto maestros como alumnos comprendan que el sentido y finalidad de las normas es propiciar una buena convivencia y la realización de las actividades necesarias para lograr los aprendizajes significativos. Una de las funciones de las sanciones es invitar a la reflexión para que se respeten las reglas y no tanto hacer sentir mal a quien en un momento dado no las cumple. Por lo anterior, además de la aplicación de las consecuencias, es conveniente tener un diálogo que promueva la toma de conciencia, la reflexión sobre las propias actitudes y conductas, y la toma de decisiones encaminadas a mejorar.

Como puede observarse, las condiciones que nos permiten promover estos importantes aprendizajes, son simples y relativamente fáciles de implementar; lo fundamental es atreverse a ser diferentes y a incursionar hacia nuevos horizontes, más ricos y más valiosos.

2117




· + visto

· Carrol, 1963. Indica que es necesario considerar tanto las caracterísicas del alumno como del proceso de instrucción. Entre las variables del alumno se encuentra el conocimiento anterior, la inteligencia verbal, la historia del alumno en el colegio, el concepto personal, la perseverancia, la actitud que muestra frente al estudio. Entre las variables del proceso de formación: la situación de la enseñanza, el profesor.

· El aprendizaje depende del tiempo, en este sentido Carrol indica que el aprendizaje es igual al tiempo empledo entre el tiempo necesitado. Si el tiempo que se emplea es igual al tiempo necesario diríamos que el aprendizaje es el adecuado y máximo. Pero el tiempo empleado por cada alumno es variable, dependerá de la aptitud del alumno, de su capacidad ppara comprender lo que a recibido, de la perseverancia del alumno, de la motivación y de la calidad del profesor en el proceso de formación. Como conclusión en este sentido, el aprendizaje no es un hecho que dependa exclusivamente del alumno.
El nivel de desarrollo del alumno, la cantidad y calidad de lo que se pretende instruir, el entorno del aula - en el sentido que favorezca en mayor o menor medida el aprendizaje -, el hogar del alumno - en la medida que los padres apoyen o se inhiban de la instrucción escolar, influencia de los compañeros del aula, el ambiente social en el que se encuentra. Son en definitiva factores que van a actuar en un sentido o en otro a la hra de favorecer el aprendizaje del alumno, confirmando la conclusión anterior que el aprendizaje no es algo exclusivo del niño.

· El aprendizaje, ( Tasser ), también dependerá de que este responda a lo que el alumno necesita y de la forma y medida en la que el profesor se adapta a los conocimientos del alumno (evaluación inicial) en el aula. Comprobando que los procesos del aula son eficaces teniendo en cuenta para ello: una adecuada distribución de los tiempos en el aula, tener el control adecuado sobre el aula en lo que afecta a disciplina, a orden y a liderazgo, reforzar la actitud sobre el alumno, conocer mediante diagnostico previo cuales son las necesidades del alumno en aras de mejorar su aprendizaje y en función de ello organizar la instrucción. Adaptarse en función de las diferentes necesidades de los alumnos.

· Modelos de las escuelas eficaces. Tenemos que fijarnos en la institución que imparte las aulas y no en el alumno. Cuando se observan unos resultados favorables, la pregunta debe centrarse en los métodos que ha seguido la institución, el colegio, dando como resultado, como producto un resultado favorable en el alumno. Establecer un curriculum ( conjunto de objetivos en base a unos fines prefijados )articulado y estructurado. Entre los objetivos estarían las diferentes áreas, asignaturas, métodos. Finalmente, los padres, el tiempo aprovechado, orden, disciplina, dirección del centro encaminada a fomentar la calidad forman los elementos necesarios para alcanzar el éxito en la tarea.

· Las características son: Liderazgo profesional en el personal que trabaja en el colegio, objetivos comunes, ambiente adecuado para fomentar la enseñanza, expectativas altas, refuerzos positivos, responsabilidades del alumno, enseñanaza con sentido, aprovechamiento máximo de los recursos de la escuela, implicar a los padres fomentando las relaciones entre la familia y el colegio.

· Reforma de la escuela comprensiva. Aplicar programas dirigidos al colegio. Todos los alumnos deben alcanzar los objetivos marcados.

·

· Aprendizaje Significativo

· Descripción: leer%20es%20divertido2.JPGAprender es crear, adquirir y transmitir una idea o conocimiento y luego, modificar una conducta para adaptarse a esa nueva idea o conocimiento. Esta definición empieza con una verdad muy sencilla: para que se produzca el aprendizaje, las nuevas ideas son esenciales.

· El docente debe preguntarse entonces de dónde surgen estas nuevas ideas en quién aprende, a veces, las nuevas ideas se crean mediante "chispas de creatividad" o de percepción. En otras ocasiones, nos llegan desde el exterior de diversas maneras, siendo la más formal, la enseñanza.

· Pero las nuevas ideas o los nuevos conocimientos, por sí solos, no pueden dar lugar al aprendizaje. Si no se introducen cambios consecuentes en la forma de actuar, o de realizar un trabajo, sólo existirá un potencial de mejora.

· El modelo pedagógico constructivista sostiene que el sujeto que aprende debe ser el constructor, el creador, el productor de su propio aprendizaje y no un mero reproductor del conocimiento de otros. No hay aprendizaje amplio, profundo y duradero sin la participación activa del que aprende.

· Por lo tanto no serían admisibles clases en las que los alumnos sean esencialmente receptores pasivos de la información proporcionada por el docente. Esto no quiere decir que no pueda hacerse alguna vez, pero si aceptamos esta característica del aprendizaje significativo en nuestra escuela, las clases deberían ser con intensa participación del alumnado.

· Otra nota esencial de esta concepción de aprendizaje es que siempre se aprende con otros, lo que implica que deberían proponerse frecuentemente variedad de técnicas grupales, trabajos en equipo, intercambios entre todos, (compartiendo problemas, errores, soluciones, informaciones, emociones, proyectos, etc.) sobre la cuestión elegida.

· Si postulamos que un buen aprendizaje requiere de la participación activa del que aprende, debemos asumir que el que tiene que aprender “algo sabe” sobre el asunto (si no ¿cómo participa?) y, por lo tanto algo tiene para decir, para aportar, para poner en juego. De ahí la necesidad de indagar los saberes previos al comenzar cada tema nuevo, proyecto o unidad didáctica. Es fundamental planificar el espacio para que los alumnos puedan aportar sus dudas, expresar sus discrepancias, mostrar sus conocimientos, sus propuestas, preguntar en un clima contenedor y criticar, seguros de que sus aportes serán respetados y tenidos en cuenta.

· El aprendizaje significativo implica el trabajo en las dimensiones afectivas, sociales y valorativas en forma integrada con la intelectual cognitiva. Por ello la educación en valores es una tarea de todos quienes enseñamos, en todo momento.

· Otra condición en que se piensa cuando se habla de aprendizaje significativo es que el alumno esté motivado o tenga interés por el tema de estudio. Pero desde la concepción constructivista la buena o mala disposición para el aprendizaje se explica más por otros factores que por el interés en el tema de estudio.

· Entre las variables que influyen en que el alumno esté motivado y dispuesto a realizar el esfuerzo para aprender de modo significativo se incluyen:

· • la autoimagen del alumno

· • las posibilidades que cree que tiene de fracasar

· • la imagen o confianza que le merece el docente

· • el clima del grupo

· • la forma de concebir el aprendizaje escolar

· • el interés por el contenido

· Cuando el alumno se enfrenta a un contenido nuevo, ya ha realizado muchos otros aprendizajes y tiene una historia personal y escolar que influye. Sus éxitos o fracasos le han ido formando una imagen de sí mismo, que lo hacen sentirse con más o menos competencias escolares. Está claro que para el alumno tiene más sentido participar en una actividad cuando sabe que el esfuerzo concluirá en un logro, y por el contrario tratará de eludirlo si augura un fracaso.

· Los procesos de enseñanza aprendizaje deben evitar que las experiencias escolares se conviertan en una sucesión de fracasos. Siempre se pueden plantear actividades con diferente nivel de dificultad, que se adapten a las heterogéneas posibilidades de los alumnos.

· En la autoimagen del alumno influyen de manera decisiva las expectativas que el docente tiene respecto a él. El docente debe procurar un clima de trabajo seguro y confiable generando una actitud positiva del alumno, que pueda vivir los errores de manera constructiva y sentir que se debe y se puede aprender.

· El aprendizaje para ser significativo también necesita ser profundo, esto va de la mano de la exigencia. Es posible que el alumno sepa que debe comprender bien los contenidos, o demostrar que ha memorizado la información sólo para responder al profesor.

· Así, las exigencias y el enfoque, o modo de plantear el proceso de enseñanza aprendizaje serán propuestos por el docente, a veces en forma explícita y otras en forma tácita.

· Un enfoque profundo supone la intención de comprender y relacionar la información nueva con la experiencia y los conocimientos previos a fin de extraer significados personales. En cambio en un enfoque superficial la intención es satisfacer los requisitos de la tarea y memorizar únicamente lo que se cree que exige el maestro. Un enfoque estratégico se centra en los requisitos de la evaluación también, pero con la intención de obtener las notas más altas posibles.

· Para que la información que se le presenta al alumno pueda ser comprendida es necesario que los contenidos tengan significatividad lógica y psicológica.

· La significatividad lógica se refiere a la naturaleza del contenido, a la coherencia que tienen las distintas disciplinas. Los contenidos deben ser significativos desde el punto de vista de su estructura interna, y es necesario que el docente respete y destaque esta estructura, presentando la información de manera clara y organizada.

· Para una presentación clara de los contenidos un recurso casi imprescindible es el uso de mapas semánticos y redes conceptuales y es importante que no sólo los presente el docente sino que trabaje sobre la elaboración de los mismos con el grupo de alumnos como contenido procedimental.

· La significatividad psicológica implica que los contenidos sean adecuados al nivel de desarrollo y conocimientos previos de los alumnos. Es importante aclarar que el interés por un tema no garantiza que los alumnos puedan aprender contenidos demasiado complejos. Los docentes deben ser capaces de activar los conocimientos previos de los alumnos, haciendo que reflexionen sobre sus ideas y sean conscientes de ellas, seleccionando y adecuando la nueva información para que pueda ser relacionada con sus ideas incluyendo en las explicaciones, si es necesario, información que pueda servir de “puente” entre lo que ya saben y lo que deben aprender.

· Para procurar el aprendizaje significativo más que una metodología o técnica didáctica concreta es conveniente tener una perspectiva globalizada, como actitud frente al proceso de enseñanza. Esta perspectiva supone un acercamiento a la realidad, resaltando las relaciones entre los contenidos entre sí (interdisciplinariedad) y vinculándolos al contexto habitual del alumno, o a otros contextos significativos.

· La adopción de este enfoque que enfatiza la detección de problemas interesantes y la búsqueda activa de soluciones presenta la doble ventaja de, por una parte, motivar al alumno a implicarse en un proceso dinámico y complejo y por otra parte, permitir un aprendizaje tan significativo como sea posible

No hay comentarios:

Publicar un comentario